«Que siga [Jimena] respondiendo como hasta ahora á todos los registros que se le tocan. Respecto á temor de que claudiquemos en los planes de educación, no hay que pensar en ello. Al principio todo lo encontrarán mal los de tu familia, pero como espero que lo haremos bien y sin exageraciones, se convencerán, como ha pasado con el régimen alimenticio. El otro día me decía Ana que antes decían que íbamos á matar de hambre a Jimena, y ahora dan de comer á Josefinita con el mismo método nuestro. Lo que tenemos que evitar son las exageraciones. De lo que estoy contenta es de mandarle al colegio porque necesita en que emplear la actividad». Carta de María Goyri a Ramón Menéndez Pidal, 1905.
Carta de María Goyri a Jimena M.P. y Miguel Catalán, 1924.
«La primera vez que fui consciente de cómo aquéllo tenía un fondo muy profundo fue en el curso de Filosofía de la Universidad, cuando el profesor Morente me corrigió un trabajo como bueno , pero que las ideas no eran propias sino sacadas de la obra de D. Francisco Giner de los Ríos. Y a mí se me presentó un tremendo dilema: o le confesaba a Morente que yo no había leído nada de Don Francisco (algo vergonzoso) o admitía que mi trabajo no era original. Lo que sí me pareció un descubrimiento impresionante es que aquella educación que yo había recibido tan alegremente pudiese haber conformado mi manera de discurrir hasta ese extremo de identificación». Sobre la ILE, Jimena Menéndez-Pidal.
(1) Sobre B. Cossío, Jimena Menéndez-Pidal.
«Ha empezado a trabajar conmigo la gramática y con mamá el francés. Por la tarde dibuja». Carta de M. Goyri a Ramón Menéndez Pidal, 1914.
Irene Catalán, sobre el 20 julio-29 noviembre de 1914.
«La vas a encontrar si Dios quiere, muy buena moza. Anda trabajando con la carretilla y las azadas y yo la dejo aunque holgazanea bastante, porque veo que le aprovecha para el cuerpo. Lo que no sé es cuando va a pensar en algo serio: ahora con motivo de la guerra, hablamos mucho todos de los distintos países, de los reyes, de los gobiernos, y ella se preocupa tan poco de ese asunto como Gonzalo. Esperemos a ver si viene una transformación intelectual como ha venido la física. Lo único que ha tomado con afán esta temporada ha sido la talla en madera para lo cual parece que tiene facilidad». Carta de M. Goyri a Ramón M.P. , 1914.
«¿Has contestado a María Maeztu? No dejes de hacerlo cuanto antes. Ya veo que te instituye heredera suya y mía». Carta de María Goyri a Jimena M.P., 1925.
Nosotros estamos muy satisfechos de que la cosa fue muy tranquila y natural, todo tan sencillo sin ceremonia de ninguna clase […]. Suponemos que muchas de las cosas que allí pasaron, serán pasto de comentarios; el ir la novia a pié, el salir nosotros a pie y sin ceremonia alguna, el no llevar sortijas y pedirlas prestadas, el ir yo sin sombrero, etc etc; pero nosotros estamos tranquilos porque no se hizo ostentación alguna de cosa rara, sino solamente que suprimimos todas las cosas que complican lo que es bien sencillo de por sí.
«Hemos pensado que se podía empezar con tres grados, uno de párvulos y dos de primaria de unos 25 chicos cada uno pagando 20 pts. Y procurar empezar con ex maestras del Instituto Escuela que aunque no fuesen de las buenas era tener mucho adelantado de métodos etc. Pensaban en traer de responsable a María Sánchez Arbós y luego quizás las Claver y Elena Royo. No creo que sería muy difícil la empresa, con 75 chicos cubrían gastos de profesorado y casa y el material inicial lo costearían unos cuantos padres entusiastas. Como lo que quieren no es un negocio sino acondicionar un lugar de enseñanza para sus hijos resultará bien». Carta de Jimena M.P. a sus padres, 1927.
«Gracias que en esta casa hay un diccionario enciclopédico en cinco tomos que, aunque lleno de equivocaciones, nos saca de apuros. También hay el Summa Artis de Pijoan al que Jimena saca bien el jugo. Con esto y las publicaciones de turismo hace unas clases que interesan a Diego y a su amigo. Es la única diversión de Jimena; eso y el cartearse con 6 u 8 maestras que añora el paraíso perdido. El sistema de fichas en que desarrolla las explicaciones resulta muy bien porque les entusiasma ver el resultado rápido y además tienen el material siempre a mano. A ver si algún día puede desarrollar el sistema en gran escala». Carta de María Goyri a Ramón Menéndez Pidal, 1936.
«Tras una guerra civil, sobre unos rescoldos todavía humeantes, queremos ser “Remanso de Paz”, como Tagore, donde cualquiera que lo desee pueda encontrar acogida. No hay existencia que no provoque historia. Hay existencias que, además nacen ya con voluntad de Historia.“E” nace con consciente misión de continuar una Historia. Una historia que nos viene enseñando lo que hay de trascendente en el quehacer de ayudar al hombre en formación, de la responsabilidad que esta misión encierra, de la ética que exige...».
«Hay que lograr que la enseñanza y la vida caminen a la par: que la cultura proporcione estímulos vitales, que la vida impulse el deseo de conocer; por un lado fomentar curiosidad por todo, por otro lado enseñar a gozar por poder hacer uso de los conocimientos al caminar en la vida». Jimena Menéndez-Pidal.
«Cita JMP, teatro, representaciones...........
HISTORIA DEL ROMANCERO / AUTO NAVIDAD / PÁJARA PINTA
HISTORIA DEL ROMANCERO / AUTO NAVIDAD / PÁJARA PINTA
HISTORIA DEL ROMANCERO / AUTO NAVIDAD / PÁJARA PINTA
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Inicia los Seminarios de profesores en la II Sección: No vivo sólo, las estaciones, etc (doc)
«Trabaja mucha gente aquí. Y era lo que mi padre quería, no quería que se quedase como un museo. Siempre me decía que no seas tú la guardadora de un muerto recordando el romance de «una dama que a su amado muerto le peina, le lava como si estuviera vivo (...)». JMP
«La única razón de la vida es crear algo que no existía antes». Ramón Menéndez Pidal, 1959
«Más de cuarenta investigadores buceando por toda España en busca de nuevos romances constituyen un núcleo de trabajo vivo. Este equipo ha cogido el mundo cibernético y ha encontrado en los ordenadores una ayuda impensable en los tiempos de don Ramón».JMP
«Don Ramón Menéndez Pidal buscó en esta casa, apartada entonces del bullicio ciudadano, un ambiente donde la vida familiar y el estudio se asociaron indisolublemente. Rodeada de un sencillo jardín donde los olivos de la paz tienen a su lado las jaras y romeros de la flora serrana, esta casa fue vivienda, biblioteca y —como habéis oído a Jimena— taller familiar... A pesar de todo, la continuidad de las tareas y el mantenimiento de la casa misma han corrido grave peligro. A fin de evitarlo, se constituyó en noviembre de 1983 la Fundación Ramón Menéndez Pidal». Rafael Lapesa